BPM (del inglés beats per minute; en español, pulsaciones por minuto o PPM) es la unidad con la que se mide el tempo de una pieza musical: el número de pulsos que caben en un minuto. Una canción a 120 BPM tiene dos pulsos por segundo; una a 60 BPM, uno por segundo.
Cómo funciona
El pulso es la unidad que marcarías con el pie. En la partitura el tempo se escribe con una figura, un signo igual y un número —por ejemplo, negra = 90—, lo que indica que caben 90 negras en un minuto. La cuenta tiene una consecuencia práctica muy útil: la duración de un pulso en milisegundos es 60 000 ÷ BPM. Es el número que necesitas para ajustar un delay o una reverb “a tempo”.
| BPM | Duración de una negra | Corchea (1/8) | Uso habitual |
|---|---|---|---|
| 60 | 1000 ms | 500 ms | baladas lentas, estudio con metrónomo |
| 90 | 667 ms | 333 ms | hip hop, reggaetón a media velocidad |
| 120 | 500 ms | 250 ms | pop, house |
| 150 | 400 ms | 200 ms | ritmos rápidos, punk |
Las cifras de la tabla son cálculo directo de la fórmula; los géneros son orientativos, no reglas.
Para qué sirve en la práctica
- Estudiar: fijas un tempo cómodo en el metrónomo online y lo subes de a 4 u 8 BPM cuando el pasaje sale limpio.
- Producir: antes de samplear o remezclar conviene conocer el tempo del audio. El detector de BPM lo estima a partir de un archivo o del micrófono, sin subir nada a un servidor.
- Programar: en la batería online el BPM define la velocidad del patrón y, con él, la sensación del ritmo.
Un error frecuente es confundir el doble o la mitad del tempo: un tema a 70 BPM puede “sentirse” a 140 si la batería marca corcheas. Los detectores automáticos tropiezan justo ahí, así que vale la pena comprobar el resultado tocando encima.
En una frase
El BPM dice cuántos pulsos hay en un minuto y es la referencia común entre quien toca, quien programa y quien mezcla. Para ubicar cada pulso dentro del compás, sigue con esa entrada.
Relacionado: compás · metrónomo · detector de BPM